Limpiar con alcohol una herida no la sana completamente

Todos hemos sido lastimados ya sea por nosotros mismos o por alguien más. De pequeños, si nos raspabamos nuestra madre, padre o incluso abuelos nos limpiaban con cuidado, procurando que no nos doliera más, nos hacían sentir de cierta manera seguros. Sin embargo, había ciertas heridas que eran limpiadas con alcohol y dolían más que la misma situación que te llevó a lastimarte. Al crecer, nos seguimos lastimando, eso jamás para, pero ya no son solo heridas físicas y visibles, empiezas a tener heridas más profundas, se vuelven internas. ¿Cómo sanas algo que no ves? 

A veces, entre la desesperación, la tristeza y la resignación de no saber qué hacer, dejas de lado ese dolor. No le damos la debida importancia. No se nos enseñó cómo curar ese sentimiento, no se nos explica qué hacer y algunas veces no tenemos el acompañamiento que nos gustaría, no tenemos en donde recargar nuestra cabeza y tan solo estar en silencio. Querer sanar eso que no sabes qué es duele, te llegas a herir. Sin embargo, existen métodos, gente que te ayuda sin pasar tanto dolor, que no arde como el alcohol y tratas de sanar. Solos no podemos, no logramos dar ese paso que vemos tan grande.

Por eso, “Povidona” de “Niños del Cerro” nos habla desde un punto de amor. La canción se basa mucho más en tener a alguien que se de cuenta de ese dolor, que le habla desde una tranquilidad y comprensión ofreciéndole una ayuda. La letra de la primera parte se abarca desde el punto de vista del protagonista ayudando a enfatizar en lo complicado de vivir, de sanar lo interior. La segunda parte se abarca desde esta segunda persona comprendiendo que, aunque duele, no quiere estar solo, quiere compañia y se tiene compasión:

Calma, todo se desarma 

Ya se irá a pasar

Ojos azules, no llores, no llores

Qué difícil es levantarse otra vez

Ojos azules, no llores, no llores

Porfa, por favor

Ven a verme

Entre los escombros duerme

El deseo de perderse

Mira bien

Nada dura para siempre

En la lucidez se aprende

Qué quedó, qué sé yo, no lo entiendo

Tu dolor, mi dolor, otro invento

Déjame contener

Pucha qué hace bien tenernos

Esta canción es para mí un acompañamiento, un abrazo donde se que, aunque no está dando una solución directa y mucho menos decir que va a dejar de sentir esa herida, se acompañan mutuamente. Para mí más bien es un proceso, doloroso pero que no tienes que afrontarlo solo. Que hay gente dispuesta a estar junto a ti como la familia, pareja o amigos. Nadie jamás debería llevar un peso tan grande sobre sus hombros, ante todo y todas las cosas eres importante y que hayas decidido estar aquí hoy día te hace alguien valiente. 🎗️