Las redes nos han llevado a vínculos confusos

Todos hablan de como las tendencias de las élites han permeado en la forma en la que vestimos, comemos y convivimos; ¿pero que hay en la forma en la que amamos?

Ramos buchones y pedidas extravagantes son la manera en la que hoy en día se demuestra amor, dejándoles a las nuevas generaciones estándares imposibles de cubrir económicamente para la mayoría de los casos. Acompañado de pensamientos radicales como “mujeres de alto valor” que esperan un hombre proveedor solo por ser mujeres bonitas y dulces que te acompañan o “modo guerra” donde los hombres se enfocan solamente en su crecimiento personal y físico, viendo a las mujeres como una pérdida de tiempo.

Perdiendo de vista que una pareja es un acompañante que nos complementa y no un accesorio o cajero automático.

Además de las reglas que nosotros mismos establecemos “no te veas muy interesado” “no se besen en la primera cita” “si no te contesta no le vuelvas a escribir” como si conocer a alguien se tratara de una receta de cocina, donde por una de arroz son dos de agua.

Estas situaciones nos han llevado a ver el amor como un trend más, donde los sentimientos deben de dejarse a un lado y hacer lo que la mayoría piensa que esta bien.

Recuerden vivir todo sin miedo al mañana, el que no arriesga no gana. Somos seres totalmente impredecibles, las reglas pendejas de tiktok solo buscan apendejarnos más.

Total, cuando menos lo esperes llegara la persona con la quien puedas compartir tu luz y sombra. El amor es esencia porque ni un anillo, ni un ramo es amor; solo son formas en la que esta esencia se puede presentar.