Monstruosamente Airosa

La Tendencia “Monster High” que Domina la Moda Urbana en Pachuca

Si has caminado por el Centro Histórico un viernes por la tarde, esperado el Tuzobús, seguro ya lo viste: chicas con pantalones de correas, botas de plataforma de diez centímetros, mechones bicolores (al puro estilo de Frankie Stein o Draculaura) y accesorios que parecen sacados de un casillero de vapor.

Lo que empezó como nostalgia noventera/dosmilera en TikTok, en Pachuca se convirtió en una tribu urbana con personalidad propia. Porque admitámoslo: armar un outfit goth-pop o freaky fabulous en una ciudad donde el clima cambia cada veinte minutos y el aire te despeina el alma, tiene su propio mérito.

1. Sobrevivir al frío sin perder el estilo (al modo Clawdeen Wolf)

Pachuca no perdona. No puedes salir con una prenda ligera y pretender que no estás temblando a 9 grados a las cinco de la tarde. La versión pachuqueña de Monster High aprendió a dominar el arte del contraste:

  • Abajo: Pantalones holgados con arneses, faldas asimétricas de corte crudo o bermudas. ¿El truco real? Las medias térmicas debajo de las de red para no congelarte las piernas.

  • Arriba: Chamarras gigantes de piel sintética con peluche en el cuello (muy Clawdeen), o gabardinas pesadas que se consiguen en el tianguis.

El resultado es un look dramático, abrigado y con mucho volumen que resiste los tirones del viento pachuqueño.

2. Botas para adoquín y maquillaje a prueba de aire

Caminar por las bajadas del Centro o esquivar los baches cerca del Reloj con tacón aguja es una pésima idea. Por eso, el calzado oficial de esta tendencia en la ciudad son las botas industriales y las plataformas de suela gruesa con hebillas (los famosos dupes de Demonia o Dr. Martens que se ven por todos lados).

En el rostro, la vibra no es el gótico tradicional y sobrio; es alegre, cargado y medio desenfadado:

  • Delineados gráficos marcados y sombras difuminadas.

  • Tinta de labios o degradados al estilo coreano.

  • Un kilo de fijador de maquillaje, porque si tu delineado aguanta el viento de la salida del Tuzobús, aguanta cualquier cosa.

3. Del tianguis de San Javier al bazar de Instagram

Nadie en la ciudad que vista este estilo va a una tienda de plaza a comprar el outfit completo; perdería todo el chiste. La esencia de la escena en Pachuca es el DIY (Hazlo tú mismo) y la moda circular:

  • La caza: Conseguir sacos, faldas vintage y chamarras de mezclilla en los tianguis de San Javier, La Surtidora o La Pulga.

  • La intervención: Mutilar dobladillos, meterle imperdibles, coser parches de murciélagos o añadir cadenas a mano.

  • El comercio local: Comprar los accesorios (gargantillas, anillos masivos, calcetas) en los bazares independientes organizados por morras en cafeterías del Centro o por cuentas locales de Instagram.

4. Ser “la rara” en una ciudad tradicional

A diferencia de ciudades más grandes donde estos estilos pasan desapercibidos, en Pachuca vestir así todavía saca miradas de la gente mayor en el transporte público o en la Plaza Juárez. Pero justo ahí radica la magia.

Adaptar el mensaje central de Monster High —esa idea de abrazar tus imperfecciones y no tener pena de ser “el raro”— encaja perfecto con una generación joven pachuqueña que ya no quiere vestir solo con la chamarra rompevientos de siempre. Salir a la calle con texturas, cadenas y plataformas es una forma de ponerle actitud a los días fríos y nublados de la Bella Airosa.