Hoy en día es conocido que los remakes de Disney son un fracaso en la mayoría de las ocasiones. La nueva temporada de Soy Luna no es la excepción, y los fans saben eso.
Está serie estrenada en 2016 en el programa de Disney Chanel ha sido de las más queridas por las y los chicos que la veían todos los días por transmisión de lunes a viernes.
Cuenta la historia de Luna Valente, una chica de 15 años criada en México por sus padres adoptivos, que tiene una enorme pasión por el patinaje y el baile. Justo con sus padres se mudan a Buenos Aires, Argentina, en la Mansión Benson, dónde tendrá que poner a prueba su compromiso con su sueño y revelar su pasado. Contó con 3 temporadas al aire, finalizando en 2018, cada temporada dividida en dos partes con 40 capítulos cada una.
La nueva temporada fue algo que todos los fans pedían pero que cuando llegó fue una total decepción. Iniciando con lo más polémico que fue el, ya retomado, triángulo romántico entre Luna Valente, Matteo Balsano y Simón Álvarez, el cual se supone que ya había tenido un final donde Luna y Matteo eran pareja y Simón había construido una relación con Ámbar Smith, la antagonista de las pasadas 3 temporadas.
Pero todo se fue al carajo gracias al actor del último chico, pues en una entrevista (o varias) declaró que él se había encargado de reescribir varios capítulos de la serie como condicionamiento para su aparición. Alerta de Spoiler: Luna y Simón terminaron como pareja principal al final de la temporada; lo que fue un insulto a la historia ya escrita y la evolución de cada personaje.
De eso se trata el segundo punto. El guion fue al estilo de una novela barata hecha con IA y frutas normalizando situaciones sin moraleja. TODA la temporada nos dieron una química asombrosa entre Luna y Matteo, quienes ya habían quedado como pareja principal, pero gracias a alguien: cof cof Michael Ronda cof cof, todo eso pierde total sentido en el último capítulo. Claramente se ve la búsqueda de protagonismo para un personaje que tenía la función de ser el mejor amigo que ayuda en decisiones, pero Michael Ronda jura que no.
Otro punto es la música, una que otra canción que se escuchan bien, pero ninguna lo suficientemente memorable como las que se presentaron en las temporadas pasadas, “Jet” fue esa canción que nos devolvió un poco a 2016, con el mismo ritmo y positivismo con el que la recordamos.
Al final la nueva temporada fue un gran viaje a nuestra infancia, cuando fingía que sabía patinar y lloraba porque Mateo y Luna no estaban juntos, podemos quitarle todo lo malo, como la novela que quisieron meter, las canciones malas, la trama principal tan floja y mal hecha, las subtramas que no aportaban nada y nos quedamos con:
Gastina.
Aparecieron 3 minutos en dos capitulos y solo por ellos ví la temporada completa.

