¿Hay un tiempo definido para llegar a olvidar?
Son las 9:37pm, mis ojos se llenan de cansancio junto con mi cuerpo, decido reproducir música de fondo para recostarme en mi cama con las luces apagadas solo para descansar un rato. De momento tantos recuerdos me llegan a la mente algunos más recientes otros ya viejos, unos buenos y otros que me entristecen pero al final solo son recuerdos. ¿Verdad?
La oscuridad inunda no solo mi habitación sino también mi mente, cierro los ojos para no pensar, pero esas memorias que supuse que olvide se hacen presentes con tanta nitidez, tengo tan presente su rostro y el calor de sus manos acariciando mi mejilla. Me aterra abrir mis ojos, ya no quiero hacerlo pues sé que eso implica dejar de pensarte, recordarte y olvidarte. Aunque en el fondo, ya no regresaran esos momentos.
Han sentido algo parecido al momento de cortar una amistad o terminar una relación en donde solo llega la pregunta: “¿En cuánto tiempo se aprende a olvidar?” Pues de este sentir habla “Cámara Lenta” del grupo El Pony Express.
La canción habla de olvidar pero a su par de negarse tanto a hacerlo que suena contradictorio, porque es a partir de intentar de manera ferviente el querer borrar de manera voluntaria un recuerdo en específico y para que funcione, de manera indiscutible, se tiene que pensar recurrentemente aunque es algo irónico que lo que se trata de olvidar lo recordamos con más presencia mientras que lo que sí queremos olvidar lo recordamos de manera más profunda. En la canción, las estrofas:
“Quiero volver a casa y borrar el tiempo que dudé de mí
Una historia que no escogí
Salgo a la calle
Prefiero despejarme
Fumar confeti para variarle”
Hacen un fuerte contraste con el resto de la letra, aquí se busca llegar al alivio, una paz de ya no aferrarse a ese bucle de pensamientos y recuerdos, en donde la negación que tanto persiste desistirá de alguna forma. Aunque no todo es bueno y fácil, en las letras más persistentes están:
“Amo cerrar los ojos
Y verte llegar en cámara lenta
No quiero pensar en nadie si no eres tú
No quiero a nadie si no eres tú
Nunca me sentí tan existencial
Me siento pequeña y emocional
Pienso en la alquimia que dejó tu boca
Un bucle que no se evitar”
Al intentar borrar esos recuerdos la protagonista recae en una crisis emocional y poco a poco a la nostalgia, melancolía e incluso a la pérdida de identidad. Olvidamos, por lo tanto quienes fuimos antes de esa persona, nos hace extraños ante un mundo que ya es extraño.

