Estudiar no debería costarnos la vida

Durante el año pasado y este año cinco alumnas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, han sido víctimas de feminicidio entre abril de 2025 y el último caso reportado en septiembre de 2026. Recientemente se ha viralizado por la redes sociales la protesta de estudiantes de la UAEM (Morelos). Por la indignación del asesinato de Claudia Tecoronte, estudiante española de 21 años que llevaba un mes de intercambio en el Estado de Morelos. Pero también por las otras víctimas de desaparición y feminicidio como Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de apenas 15 años y alumna de preparatoria, Karol Toledo Gómez estudiante de derecho de 18 años, Aylin Rodríguez Fernandez de 20 años y estudiante de psicología y Kymberly Ramos Beltrán de 18 años y Estudiante de la facultad de Contaduría, Administración e Informática. 

La indiferencia de las Autoridades.

Las autoridades de la UAEM actúan bajo un marco normativo institucional coordinado por órganos colegiados y protocolos específicos de seguridad, mediación y justicia interna. Ante casos de violencia y acoso escolar el protocolo es que las autoridades están obligadas a actuar a través de rutas críticas especializadas. Sin embargo y para la mayoría de estudiantes, estos protocolos no funcionan en nada y no acompañan a las y los estudiantes víctimas, por medio de las redes socio digitales se puede apreciar a las alumnas sintiéndose vigiladas, acosadas e incluso en riesgo por su vida. La actual Rectora Viridiana León se encuentra bajo la lupa del público y del estudiantil debido a la ola de violencia de externa que también afecta a los estudiantes y a demandas por parte de la “Resistencia Estudiantil

El Grito contra la violencia

Debido a este poco interés de la misma Universidad, diversos grupos de alumnos se han unido para la toma de la UAEM (morelos) esperando una respuesta y resolución sobre la violencia y la inseguridad dentro del instituto. Se reporta el fácil acceso a las instalaciones, la poca vigilancia de quienes entran y salen, los botones de pánico que fueron dados no funcionan y también, la creación de grupos de alumnos (en su mayoría hombres) para darles a sus compañeras mujeres comida envenenada. Esto junto con las desapariciones y la violencia, es que el 15 y 16 de septiembre del presente año, la comunidad estudiantil se organizó para llevar a cabo una marcha para la interrupción de actividades, principalmente del desfile previamente programado para festejar el día de la Independencia en Cuernavaca con la intención de protestar contra la violencia, inseguridad, desaparición y feminicidios. 

Inicio con las y los manifestantes llevando pancartas y consignas en contra de la violencia de género, exigieron en voz alta la crisis de seguridad con frases como: “UAEM Feminicida” “Somos estudiantes, no delincuentes” y “Viva Michell Itzayana 2026” esto último con la intención de no olvidar los nombres de las chicas víctimas de desaparición y feminicidio. Posteriormente en la calle por dónde pasarían los que desfilaban un grupo de chicas con pintura morada y una pancarta se recostaron como protestas para ser escuchadas.

Hay que recordar que el lugar a dónde asistimos para aprender debería sentirse seguro. Las autoridades dentro de las instalaciones deberían escucharnos y acompañarnos. Porque salir a la escuela no debería preocuparnos si vamos a poder regresar, estudiar no debería costarnos la vida. Ni una más.