En Instagram hay una gran cantidad de páginas conocidas como bazares dedicados a la venta de ropa de segunda mano o vintage, hay una gran variedad de ellos en todos lados del país se distinguen en su enfoque de ropa que venden abarcando todos los estilos que se ven en la actualidad streetwear, y2k, workwear entre otros.
Todo esto es un movimiento y una comunidad que ha ido creciendo y ha mi parecer esto combate cara a cara al consumismo dentro del mundo de la moda y la ropa, ya que en este ambiente suele haber compras compulsivas e innecesarias.
Al contrario de un bazar que rescata ropa para darle una segunda vida las grandes tienda de fast fashion y ahora nuevas plataformas de ultra fast fashion solo toman tendencias de redes y masifican la confeccion y distribucion de prendas de mala calidad.
Diseñadas para usar, tirar y comprar con una nueva tendencia, dicho suceso afecta al medio ambiente ya que para la construcción de estas prendas de mala calidad se utilizan una gran cantidad de recursos, y en muchos casos esto viene acompañado de explotación laboral.
Un bazar le da visiones y enfoques distintos a la gran diversidad de marcas que hay haciendo que se valoren más las piezas hechas con una mejor calidad o marca que ya no se fabrican a precios accesibles, esto conlleva un consumo responsable y evita toda esta contaminación ambiental y explotación laboral.
La idea final de esto no es prohibir comprar fast fashion sino concientizar a los compradores de lo que ello conlleva e informar de las alternativas que existen en redes, muchos de estos bazares son administrados y gestionados por jóvenes que lo hacen por pasión, amor, dinero y el combate al consumismo

