Entre querer disfrutar el presente y pensar en el futuro
A nuestros 20 empezamos a pensar en ahorrar, inversiones, renta, gastos y en nuestro futuro, de repente le dinero deja de ser solamente lo que tenemos para gastar en nosotros y empieza a sentirse como una preocupación.
Sabemos que debemos empezar a ahorrar, y es que lo tenemos muy claro, incluso podemos fijar metas para ahorrar, pero el problema llega cuando recibimos un poquito de dinero y aparecen mil cosas: una salida con las amigas, ropa que no necesitamos, pero queremos, un par de tenis para la colección, un antojito o ese pequeño gasto hormiga, y así, poco a poco, llega el momento de hacer cuentas y nos preguntamos ¿En qué me gaste mi dinero?
Quizá ahorrar a los 20 es un poquito complicado porque estamos en una etapa donde queremos experimentar, conocer, no quedarnos con las ganas de hacer algo o simplemente tener dinero ahorrado por si necesitamos algo, el problema es que muchas veces queremos todo al mismo tiempo.
Y probablemente esa sea una de las primeras lecciones de crecer, entender que dinero también implica ordenar nuestras prioridades.
Y es que no se trata de dejar de salir o de convertirnos en unos expertos en finanzas, se trata de aprender que guardar un poco hoy, puede significar que podemos tener más libertad mañana.
A nuestros 20, todavía estamos aprendiendo cuánto cuesta vivir, cuánto queremos gastar y sobre todo, que cosas realmente las necesitamos, tal vez se nos complique encontrar un equilibrio entre ahorrar y disfrutar, pero podemos empezar por algo simple, dejar de pensar que ahorrar es dejar de vivir.
Porque, entre nosotros, queremos tener dinero para nuestro futuro, pero también queremos darnos nuestros gustitos.





