Conversando con la luna, me veo.
Ella es mi reflejo.
Se disfraza de espejo cuando en el balcón me siento.
Le da momentáneamente el brillo que a mis ojos le robaron cuando la veo.
Lloramos estrellas, (fugaces por suerte), cosa de una noche.
Fiel amante de mis más crudos reproches.
Juro que cuando amanece, deja ausencia en mi día,
espero toda la noche para seguir con ella.

