Muchas veces cuando ponen música de José José no puedo evitar preguntarme “¿Por qué las personas se conforman con tan poco?” Hablemos de ser migajero y su normalización en la cultura pop.
Hace poco me di la oportunidad de escuchar varias canciones de José José, tiene canciones muy buenas y lo reconozco, aunque no soy fan de él tengo varias canciones que me gustan. Sin embargo, entrando a varias redes sociales se me hizo peculiar la forma en que la gente ocupa su música como un impulso para rogar o incluso “migajear”.
Durante un tiempo, el término migajero se ocupó como una forma coloquial (mayormente en personas mayores) para describir a alguien conformista y que sobrevive con muy poco. Aunque actualmente su significado ha ido variando hasta llegar a lo que conocemos hoy como una persona que se conforman con lo mínimo que alguien les ofrece, ya sea de afecto, atención o compromiso mayormente en relaciones sentimentales, esperando eventualmente recibir más y de manera significativa.
Aunque en un principio este término se usaba de manera despectiva para personas que solo buscan migajas. Influencers como Farid Dieck o incluso personajes de películas y series como Meredith Grey de Grey’s Anatomy que aunque no son los culpables del problema, el público se ha encargado de tomarlos de referencia para su comportamiento por como son retratados al rogar y persistir en sus relaciones.
Mi intención al escribir esta columna no es para criticar, sino para ver que tan malo es que se normalice este tipo de comportamientos y comentarios. Que si no pides y ruegas que se queden a tu lado es como si no te importara siendo señalado y haciendo que la culpa recaiga en la persona incorrecta.
Entonces el problema no radica solo en esta gente que como cualquier otra buscan lo esencial en el contexto o situación en el que se encuentran, sino en aquellos que dan lo mínimo pensando que es lo máximo sin pensar en las consecuencias emocionales de quienes los rodean esperando la reciprocidad.
Siempre se habla de los migajeros, juzgando y -como ya he mencionado- utilizándolo de forma despectiva, pero jamás de cómo llegaron a ese punto, a pedir y rogar lo esencial. Esto ocurre la baja autoestima, patrones de la infancia o vivencias donde el cariño se ganaba y no era constante, al momento de hacerlo como tendencia las emociones aquí pasan a segundo plano para solo dejar el conformismo de recibir tan poco que se vuelve una costumbre y no saben cómo salir de ahí

