BTS y la misoginia dentro del fandom del Kpop

La noche del miércoles 12 de agosto de 2026, los integrantes de BTS, J-hope y RM, fueron vistos asistiendo al concierto de Usher y el polémico rapero Chris Brown en Toronto, Canadá, tomándose una foto con este último; lo que dividió al público del kpop y al fandom de BTS (ARMY).

Una parte cuestionaba: ¿por qué artistas surcoreanos, cuyas canciones hablan de empoderamiento femenino, apoyan a un artista con múltiples acusaciones y disputas legales por abuso contra mujeres? Otra parte defendía que “solo se estaban divirtiendo”, “hay que separar al arte del artista” y si Rihanna ya lo perdonó, no debería importarle a nadie más —más no fuese una artista femenina, a la que obviamente le tienen envidia, quien hubiese asistido al concierto. Porque ahí sí estarían jodiendo—.

Para contextualizar, el 8 de febrero del 2009, Chris Brown golpeó, mordió y estranguló a su entonces pareja, Rihanna, dejándola con heridas severas. Se declaró culpable de agresión grave, recibiendo cinco años de libertad condicional, 1,400 horas de servicio comunitario y terapia obligatoria. Pese a que Rihanna declaró después haberlo perdonado, Brown acumula una larga lista de problemas legales, siendo arrestado más recientemente en mayo de 2025 en Reino Unido.

Esta polémica es solo la punta del iceberg de actitudes cuestionables de idols masculinos que consumidores del kpop, en su mayoría mujeres, han justificado, mientras reciben a artistas femeninas con críticas por cosas menos graves.

La polémica terminó escalando hasta que, el miércoles 19 de agosto, The Pixel Project —organización contra la violencia hacia las mujeres— anunció que, al no llegar un comunicado oficial de RM (Kim Namjoon), cortaría lazos con él y lo sacaría de su lista de “modelos a seguir masculinos” —donde también está Bad Bunny—. RM fue agregado en 2024, tras disculparse por canciones sexistas de inicios de su carrera. Ni RM ni J-hope han dado declaraciones, a lo que fanáticos responden: “El silencio también es respuesta”.

Cállense y escuchen: Si eres una fan que posa orgullosamente la bandera de consumir el kpop al ser una industria sin normas de género dañinas y arcaicas, pero vas corriendo a odiar a mujeres de la industria por cualquier mínima cosa, burlándote, acosándolas, amenazándolas y desprestigiando su trabajo, al mismo tiempo que defiendes todo lo que tu cuarentón haga, eres parte del problema. Cuestiona por qué y de dónde viene ese odio a las artistas. Y recuerda que cuestionar lo que tus ídolos hacen, no te hace menos fan, te hace un consumidor con criterio propio.