Glow up y Gen z

¿Mejorar se volvió una obligación?

Siento que el “glow up” dejó de ser algo personal y comenzó a sentirse como una competencia.

Creo que ya no basta con sentirnos bien, sino, también parece que necesitamos vernos de revista, vestirnos como si salieramos de Pinterest, tener el cuerpo “ideal” y sobretodo demostrarlo.

Post pandemia

A mí parecer la pandemia fue un factor muy importante para tener estas ganas de mejorar y volver a nuestra vida cotidiana en nuestra mejor forma

Después de la pandemia, creo que muchos buscamos recuperar el control sobre nuestras vidas, empezando mayormente por nuestra apariencia.

Las redes sociales nos mostraron versiones “perfectas” de otras personas, justamente en el momento en que muchas personas se encontraban en crisis y probablemente lo último que pasaba por su mente era su apariencia.

El kpop

¿Qué tiene que ver el kpop?

Pues, las modas y trucos de belleza más viralizados son mayormente de este género músical y estilo de vida asiático.

Uno de estos estilos de vida más populares a nivel internacional es el Wonyoungism, inspirado en la idol Wonyoung, convirtió ciertos estándares del K-pop en un manual para alcanzar una versión “ideal” de nosotras mismas.

Delgadez, piel perfecta, feminidad, disciplina y una imagen impecable aparecen como requisitos, aunque sean difíciles de alcanzar.

Lo preocupante es que estos estándares ya no parecen exclusivos de las idols; aparecen disfrazados de rutinas, consejos y hábitos cotidianos.

Me parece muy loco cómo es tan fácil encontrar guías con pasos y consejos bastantes detallados para alcanzar estos ideales o irreales mejor dicho.

Y terminamos creyendo que si seguimos suficientes pasos, algún día también podremos vernos así.

Constante comparación

El problema aparece cuando mejorar deja de ser para nosotros y comienza a depender de cómo creemos que los demás nos están viendo.

Abrimos redes sociales y encontramos cuerpos, rutinas, ropa, piel perfecta y vidas que parecen tenerlo todo resuelto.

A veces me pregunto si queremos cambiar porque realmente no nos gusta algo de nosotros o porque aprendimos que deberíamos cambiarlo.

Quizá muchas veces no buscamos un “glow up”, sino sentir que finalmente somos suficientes para nosotros mismos y para el resto.

Gen Z

Creo que somos una generación que aprendió a convertir hasta sus inseguridades en contenido, tendencias y metas que compartir.

Nos acostumbramos tanto a mostrarnos que hasta nuestra transformación personal parece necesitar una audiencia.

Detrás de tanta obsesión con mejorar también puede existir cansancio, inseguridad y una necesidad enorme de sentir que estamos avanzando.

Después de una época tan extraña, quizá queremos demostrar que estamos mejor, aunque emocionalmente todavía no sepamos exactamente cómo.

Para mí, un verdadero “glow up” también debería significar sentirnos más cómodos con quienes somos, no solamente parecernos más a alguien.

Si cada cambio nace de compararnos, nunca terminamos de llegar a esa versión “perfecta” que estamos buscando porque no existe.