¿Te has percatado de que en los webtoons y cómics actuales la complexión de uno de los protagonistas cambia radicalmente con el tiempo? Este fenómeno en la anatomía en manhwas BL no es una simple coincidencia. Tampoco se trata de un descuido del autor o un mero cambio de estilo. En realidad, responde a un patrón estético muy bien calculado para encajar en un molde social más digerible.
Para entender esta transformación visual, basta con analizar Pintor nocturno. Al principio de la obra, Nakyum se nos presenta como un chico joven y común, con una apariencia masculina propia de su época. Sin embargo, a medida que la trama avanza y el conflicto se intensifica, su personaje se consolida en una posición de sumisión frente a Seungho. En ese punto, su físico empieza a modificarse: sus ojos se vuelven más grandes, sus facciones se suavizan y su cuerpo adquiere una fragilidad evidentemente femenina.
Otro ejemplo claro lo encontramos en JINX, uno de los títulos más controversiales del género. Al inicio, Kim Dan luce una complexión atlética y bien desarrollada, perfectamente coherente con su trabajo como fisioterapeuta deportivo. No obstante, al establecerse la dinámica sexual y afectiva con Jaekyung, los trazos cambian. Dan comienza a dibujarse con una delicadeza exagerada y una actitud vulnerable, lo que genera un contraste abismal con la masa muscular e hipermasculina de su contraparte.Esta alteración en la anatomía en manhwas BL cuando un personaje asume el rol pasivo no es casualidad. Responde a un prejuicio profundamente arraigado en la sociedad: la necesidad de asociar la pasividad sexual con la feminidad. En la mente del mercado dominante, el rol pasivo se vincula directamente con la delicadeza, la sumisión y la necesidad de protección. Para que la dinámica de poder funcione bajo esta lógica tradicional, uno de los hombres tiene que renunciar a su masculinidad.
Aquí es donde surge la gran contradicción del género. Si la narrativa exige que uno de los protagonistas asuma la estética y la actitud de una mujer tradicional dentro de la pareja, ¿por qué la industria no coloca simplemente a un personaje femenino? ¿Por qué la insistencia en usar a un hombre para luego despojarlo de sus rasgos masculinos?
La respuesta está en la propia audiencia. El BL busca explorar fantasías de vulnerabilidad, romance y erotismo para un público compuesto principalmente por mujeres y personas de la comunidad LGBT. Sin embargo, la industria asume que dos hombres estereotípicamente masculinos compartiendo intimidad puede resultar incómodo para el consumidor promedio.Por ello, la solución fácil es masculinizar al activo hasta límites irreales y feminizar al pasivo para crear una disparidad visual incuestionable.
Al final, se maquilla la relación homosexual para que replique la estructura de poder de una pareja heterosexual tradicional. Esta manipulación de la anatomía en manhwas BL termina siendo una muleta estética para complacer a un público que desea consumir historias de amor entre hombres, pero solo si no rompen del todo con los estereotipos de género de siempre.

